• lunes 04 de febrero 2019
    Si pudiera no decirte adiós
    Te conocí hace catorce años. Tú estabas con tu familia, que había venido de Colombia huyendo de la violencia. Lo único que no dejaron atrás fue a su pareja de preciosos perros policías alemanes y a sus cachorros. Tenías dos hermanos. Pero tú y yo hicimos un pacto de amistad apenas nos vimos. Te llevé a nuestra casa y fuiste maravilloso con nosotros desde un principio: policía y ladrón; payaso y serio; duro guardaespaldas y tierno compañero; alumno y maestro pues, así como aprendiste nuestras costumbres, nos enseñaste lo que significa la paciencia, la lealtad y el amor incondicional. Fuiste el mejor toro de lidia para mi hijo y de eso quedan aún algunas toallas deshilachadas. Fuiste mi sombra y sabías comunicarte conmigo. Hoy, antes de que partieras te dije: “Si pudiera no decirte adiós”. Sé que me pediste que no llorara porque nos volveríamos a ver. Entonces, te pregunté si sabías si Dios en Su infinita misericordia permitía que los perros fueran al cielo. Me diste el último beso en el
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  • miércoles 30 de enero 2019
    De frailes y reguetones
    Es un grupo de cuatro frailes franciscanos y se llama Solideo (Solo de Dios). Llevan cantando 10 años en el ámbito de la música católica. Estos son sus nombres y los lugares donde predican: Fray Ángel Prieto en Riobamba, Fray Patricio Ramón en Ambato, Fray José Delgado en Zumba y Fray Óscar Castro en Quito. Interpretan todo género musical y les gusta mucho la balada, el reguetón y el pop. Tienen dos CD y un videoclip en YouTube (solideofranciscano). Dicen que sus canciones están creadas para alabar a Dios y así, “poder acercarse por medio de la música a los jóvenes en especial, y a todos los adultos que tienen el alma y el corazón abiertos a la fe”. Han tenido mucho éxito. Su música es alegre, el ritmo armonioso y las canciones se te pegan a la legua. Ellos están seguros de que su éxito es justamente porque “Dios es su mánager”. Ahora que se escuchan tantas letras de canciones que son denigrantes y ofensivas, por decir lo menos, las de estos frailes recuerdan la candidez de la mirada d
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  • miércoles 23 de enero 2019
    El abrazo más antiguo del Ecuador
    Beatriz Lindao, la directora del Museo etnográfico cultural de Santa Elena, y la antropóloga Karen Stothert, explican que a través de sus estudios han llegado a la conclusión que: “La cultura Vegas es la ocupación humana más antigua que se conoce en Ecuador, con una antigüedad de 8 500 años AC. Esto significa que estamos hablando de 10 000 años atrás, por eso decimos que Santa Elena es la cuna de las culturas ancestrales del Ecuador”. En este museo se exhiben las osamentas de un hombre y una mujer abrazados. Son los legendarios ‘Amantes de Sumpa’, donde fueron hallados. Este abrazo de los amantes de la edad de piedra tiene más de 8 000 años. El hombre mantiene la mano derecha encima de la cadera de la mujer. La mano de ella le toca la cabeza. A su alrededor hay seis grandes piedras, ofrendas funerarias, que los protegen en su viaje espiritual. ¿Murieron durante el sueño?¿Se acostaron felices sin saber que el mañana no saldría a su encuentro? ¿Cuáles fueron las últimas palabras que se d
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  • miércoles 16 de enero 2019
    De difuntos, zombis y cascabeles
    Nueva Orleans fue establecida por los franceses en 1718 y llamada así en homenaje al duque d’Orleans tío y regente del rey Luis XV. La ciudad pasó a manos de España y luego volvió a las de Francia para terminar siendo la capital del Estado de Luisiana, Estados Unidos. Ahora estoy en Nueva Orleans. La ciudad donde el jazz brota en cualquier esquina, se desliza y encarama en los postes de luz y se arraiga en los corazones para siempre. Esta es la ciudad de las leyendas de los muertos vivientes: los zombis. Dicen que, durante una epidemia de fiebre amarilla, por temor a contagiarse, dejaban a los muertos en las calles con un cascabel amarrado al tobillo. Lo que no sabían era que en algunos casos los enfermos solamente estaban desmayados y, al recuperarse, se levantaban tambaleantes y babeando. El cascabel sonaba y el terror cundía. Entonces, aparecían los comedidos que, con la ayuda de un palazo en la nuca, se aseguraban de que los “muertos” volvieran a ser difuntos. Aseguran que es la ra
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  • Es una verdad inmensa como el universo, luminosa como el sol: la lectura ayuda a desarrollar la inteligencia emocional de los niños. Eso lo saben en los centros educativos y, tengo el gusto de anunciarlo, aquí en nuestra patria son los maestros quienes promueven la lectura. Muchas veces, que pena decirlo, a pesar de que los padres se quejan de que tienen que “¡comprar otro libro!”. Sin embargo, si supieran que la lectura dará a sus hijos todo lo necesario para que tomen decisiones inteligentes y para que actúen con sentido común, serían los primeros en pedir libros. Tengo el enorme orgullo de anunciar que la lectura es el fuerte de los niños ecuatorianos. Sí señor. Entre el 24 y el 27 de octubre tomaron la prueba PISA-D (Programa para la evaluación internacional de estudiantes para el desarrollo) a 6,100 estudiantes de 178 planteles educativos entre privados, fiscales y municipales. ¿Y? El Ecuador obtuvo 409 puntos en el área de la lectura, que implica que es superior al promedio de Am
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  • miércoles 26 de diciembre 2018
    El último domingo de Adviento
    “Hoy encenderemos la tercera vela en la Corona de Adviento”, dijo mamá y la niña lo hizo. Papá, la abuela y el abuelo estaban allí. “Abuelito, cuéntame un cuento de Navidad que tenga que ver con María, José y una perro llamada Rex como el que tú tenías”. El abuelo empezó: «María y José iban hacia Belén. Ella, montada en un burro, y él a pie comiendo un pan. En el camino vieron a un perro flaco. José le lanzó un pedazo de pan y el perro —que se llamaba Rex—, agradecido, los siguió. Como los perros entienden todo, Rex comprendió que esa parejita era especial y que la mujer estaba a punto de tener un bebé. ¡Debían encontrar un lugar donde hospedarse! ¡Y no era fácil! Si lo sabría él que vivía en un pesebre. “¡Claro!”, pensó Rex. ¡Los llevaría hacia allá! Entonces, se puso a ladrar delante de ellos. “Mira, José. Parece que desea guiarnos. ”, dijo María. José asintió y así fue como llegaron al pesebre donde nació el Niño Jesús». La niña preguntó si Rex estaría en el cielo de los perros. La
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  • martes 18 de diciembre 2018
    El cuarto domingo de Adviento
    Mamá, papá y los abuelos pidieron a la niña que prendiera la cuarta y última vela en la corona de Adviento. “Abuelito, cuéntame un cuento del Niño Jesús, la Estrella de Belén y de los pastores”, pidió la niña. Entonces, el abuelo comenzó: “Los ángeles bajaron del cielo y anunciaron a los pastores: ‘El hijo de Dios ha nacido en un portal de Belén’. Los pastores fueron corriendo a verlo. Allí encontraron a María, con el niño Jesús en brazos, y a José. Un pastorcito quiso darle un regalo al niño, así que fue a su choza a buscar una cajita donde tenía sus tesoros: un ala de mariposa azul, un escarabajo y la cola de una lagartija. Regresó al pesebre y puso la caja a los pies de María. Un hombre la abrió. ‘¿Cómo puedes dar basura?’, preguntó indignado. María contestó: ‘Quien da con amor, da todo’. Y enseñó la cajita al niño Jesús. Él la tocó y la caja brilló, se elevó y se convirtió en ¡la Estrella de Belén! El pastorcito supo que el ala de mariposa nunca perdería su color y el escarabajo es
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  • domingo 09 de diciembre 2018
    Segundo domingo de Adviento
    Mamá, papá, la abuela, el abuelo y la niña rodeaban la mesa donde estaba la Corona de Adviento. Ya había una vela prendida y la niña prendió la segunda. Entonces, pidió al abuelo que contara un cuento de Navidad: “Que trate del Niño Jesús, campanas y ratones”. El abuelo suspiró, se rascó la cabeza y empezó: “Las campanas de la iglesia de un pueblo no habían sonado en años, porque las sogas estaban rotas y el campanario era muy alto. En esa iglesia habitaba una pareja de ratones con sus hijos. Ellos cuidaban el Nacimiento: alzaban el musgo que se caía y las figuras que se viraban. Una Navidad, un ratoncito curioso preguntó: “Las canciones dicen que las campanas anuncian la llegada del Niño Jesús. ¿Qué pasa con las nuestras?” Como la familia lo ignoraba, fueron a investigar. No solo descubrieron el problema sino también dos rollos de soga. Subieron al campanario con las sogas, quitaron las viejas, amarraron las nuevas y tocaron las campanas. El párroco subió al campanario: “¡Milagro! ¡Su
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  • viernes 28 de septiembre 2018
    De los milenios y señales de humo
    En algunos países que se consideran “el primer mundo”, la generación de los “millennials” ha decidido implementar el “matrimonio Beta”, o de prueba, durante dos años y sin compromisos, es decir: la idea de familia no existe. No quieren ataduras que atenten contra su “individualidad”. Como viven ligados a la tecnología y su vida depende de ella cada minuto del día, escogen pareja a través de la Internet. No hay diálogo personal, sino que utilizan el símbolo del pulgar hacia arriba o hacia abajo de acuerdo a lo que a ambos les gusta o disgusta. Esto me hace pensar en las señales de humo que utilizaban los nativos norteamericanos, con la diferencia de que si Toro Sentado hubiera enviado el mensaje: “Te amo Ojos de Ardilla, cásate conmigo”, y ella lo hubiera aceptado, se habrían unido en matrimonio con todas las responsabilidades y, por supuesto, para formar una familia. Lo preocupante es que todo esto conlleve a la desaparición de la familia y, por ende, de la civilización. ¡Esperemos que
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  • Me encuentro en Berlín, frente a un trecho del muro que aún queda en recuerdo a la división que vivió Alemania durante 28 años; la República Federal de Alemania al oeste y el sector oriental soviético que, irónicamente, se llamó República Democrática Alemana, a pesar de primar el comunismo. Para el año 1961, casi tres millones de berlineses de la zona oriental huyeron a la zona occidental capitalista. Entonces, el sector oriental levantó una alambrada de 155 kilómetros que dividió a la ciudad de Berlín en dos partes. Siguió un muro de ladrillo que se convirtió en una pared de hormigón de 4 metros de altura. Crearon la llamada “franja de la muerte” formada por un foso, una alambrada y una carretera por donde circulaban vehículos militares. Mantenían torres de vigilancia y patrullas para evitar que la población tratara de cruzarlo. Aun así, varios murieron en el intento. Hasta que el 9 de noviembre de 1989, miles de personas de la Alemania oriental, cansadas de la opresión comunista, rom
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