By A Web Design
| Jueves, 13 de Septiembre de 2012 00:00 | ||
UN DOCUMENTAL QUE ABRE LOS OJOS A OTRA REALIDAD
Por: Fernando Criollo Para ver más claro, en ocasiones hay que ponerse una venda en los ojos. Ese fue el reto que afrontó Paúl Narváez, un comunicador social graduado en la Universidad Politécnica Salesiana de Quito y miembro del Colectivo La Pupila. Durante 27 horas, cubrió sus ojos con vendajes y se decidió por realizar todas sus actividades cotidianas como una persona no vidente. La experiencia es parte del documental ‘Apaguen las luces'. Narváez explica que este es un proyecto experimental que busca acercar una producción audiovisual a personas videntes y no videntes. El documental, visto por este reportero con una venda en los ojos, empieza con el sonido de los motores, un interminable murmullo y el sonido de un material sólido que roza con alguna superficie. Toma tiempo entender que se trata de Narváez que camina por una transitada calle de Quito. Las imágenes no se ven pero él, que hace las veces de locutor, va describiendo lo que sucede en la pantalla. El equipo de producción siguió a Narváez en su casa, en su centro de estudios y en otros lugares. Así, el joven realizador descubrió que la ciudad de Quito no es amigable con las personas con discapacidades. La mala ubicación del mobiliario urbano, las aceras destruidas, negocios y vehículos que ocupan las zonas peatonales son los principales obstáculos en la urbe. Y a las barreras físicas, asegura que se suman las barreras mentales. De los prejuicios que se van perdiendo a diario, entre la indiferencia y la lástima de otras personas, hablan otros seis personajes. Son seis compañeros de universidad que por diversas razones perdieron la vista. Sus rasgos apenas son imaginables por el tono de su voz y por el lenguaje que utilizan. Christian, Wilmer, Isabel, Darwin, Lenin y Mauricio hablan sobre sus sueños, sus frustraciones y también sus anhelos. De la convivencia, Narváez aprendió que las personas con discapacidad visual son muy activas. Por eso, le preocupa que en el país el acceso a fuentes de información y entretenimiento sea muy escaso. Para que el documental pueda ser entendido por una persona ciega, la producción hizo ediciones desde el 2009. Manuel Tamay, presidente de la Asociación de Invidentes Milton Vedado, casi no recuerda las imágenes que alcanzó a ver hasta los cinco años. Cuando se sienta frente al televisor, su esposa es quien debe describirle los escenarios. Por eso, él prefiere solo escuchar noticias. "No hay políticas que favorezcan la movilidad y la educación de los ciegos", concluye de una larga lista de malas experiencias. Según el Consejo Nacional de Discapacidades, en el país hay 335 907 personas con discapacidad. De estas, el 11% (38 588) tienen algún tipo de discapacidad visual. Para los seis personajes entrevistados, la educación, los juegos, la diversión, la movilización y el amor es un reto diario al que han sabido responderle con soluciones prácticas y una gran fuerza de voluntad. ( 3 Votos ) |

