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| Domingo, 05 de Agosto de 2012 00:00 | ||
FAMA Y TRAGEDIA, GUIÓN DE HOLLYWOOD
Fueron famosas. Fueron tratadas casi como diosas. Fueron divas que se gestaron en la meca del cine, Hollywood. Y como tales gozaron de los placeres de la fama, del reconocimiento de ricos, famosos y del común de los mortales. Marilyn Monroe (MM), Sharon Tate, Judy Garland y Natalie Wood, son nombres estrechamente vinculados con la fama y el glamour, a tal punto que tuvieron generaciones de admiradores a sus ‘pies'. Y en el caso de MM, ha trascendido en el tiempo. Estas historias de éxito tienen otro lazo que los une, sus muertes trágicas. La más conocida, la de Marilyn Monroe. A los 36 años, en la cúspide de su carrera, murió por una sobredosis de barbitúricos, según un informe médico. Ocurrió, luego de semanas de depresiones. Actriz, cantante y modelo, tuvo tres matrimonios y algunas ‘aventuras', la más conocida y difundida con el presidente John F. Kennedy. En la lista está, Judy Garland, una de las promesas del cine, lanzada al estrellato con ‘El mago de Oz' conquistó en las décadas de los 30 y 40 a los públicos de Norteamérica y Europa. Y, con su hija, Liza Minelli, formó uno de los dúos más exitosos del género musical. Tanta fama y gloria poco sirvieron: a los 47 años, fue hallada muerta por sobredosis de las píldoras que tomaba para dormir, barbitúricos. La historia se repite con Natalie Wood, quien en la época dorada del cine hollywoodense conformó, con Robert Wagner, una de las parejas más ‘soñadas'. En su carrera se registran dos íconos de la filmografía mundial, ‘Rebelde sin causa' y ‘Esplendor en la hierba'. Murió a los 43 años en 1981, cuando su carrera repuntaba nuevamente. La versión oficial fue que cayó accidentalmente al agua mientras se encontraba a bordo de su yate El esplendor. El misterio rondó a ese fallecimiento a tal punto que, 30 años después, a finales del 2011, la Policía decidió reabrir la investigación tras la publicación de un libro en el que se habla de que hubo un asesinato. De igual forma, la tragedia y el misterio rodearon la muerte de Sharon Tate, a los 26 años. Esta modelo y actriz estadounidense murió brutalmente asesinada, mientras su esposo el director Roman Polanski se encontraba en Europa, ella estaba embarazada. Tres meses después se detuvo a los integrantes de la familia Manson, liderada por Charlie, quienes fueron condenados a cadena perpetua por el asesinato. El psicoanalista y psicoterapeuta Rodrigo Tenorio tiene una interpretación de esta relación éxito-fama- glamour-tragedia, al decir que en el mundo de la fama se pierden los límites, los sujetos, hombres y mujeres se sostienen en los cimientos de la fama, de las luces, del dinero que son cimientos móviles y que fácilmente pueden desaparecer y eso conduce a necesitar de ciertos extremos o excesos con las drogas o el alcohol. En ellos se presenta esa sensación de que su mundo se desmorona o se corroe. Y cuando se presenta, las muertes son solo los últimos momentos que se ven, precedidos por jornadas de desesperación. La fama siempre es una exaltación, un elevamiento sobre los demás, pero cada persona se encarga de hacer que ello ocurra. El psicólogo Orville Gilbert Brim dice que quienes buscan ansiosamente fama lo hacen por el deseo de aceptación social, por hallar algún tipo de seguridad. "La fama parece ser un bálsamo para la herida que deja la exclusión social". Pero hay un momento que esa inclusión al éxito y a la exposición mediática se revierte y es difícil sobrellevarla. ( 1 Voto ) |

