CHARLES DICKENS CUMPLE 200 AÑOS...

El célebre escritor inglés sorteó una infancia de limitaciones y saboreó la fama desde el inicio de su carrera.
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¿Quién no conoce a Charles Dickens? Junto a su nombre suenan de inmediato los títulos de sus obras literarias más afamadas: ‘Canción de Navidad', ‘Oliver Twist', ‘David Copperfield', ‘Grandes Esperanzas' o ‘Historia de dos ciudades'. Si no las leyó, seguramente vio alguna de las múltiples adaptaciones, que desde el cine mudo hasta la animación en 3D, han llevado sus obras a la pantalla grande. 200 años después de su nacimiento, el creador de personajes entrañables y gran cronista crítico de las transformaciones sociales que introdujo la revolución industrial en una Londres plagada de contrastes, continúa siendo uno de los escritores más célebres de Inglaterra y hoy le rendimos homenaje recordando su vida. ¡Feliz cumpleaños, Dickens!
Una infancia de necesidades Portsmouth, en el sudoeste de Londres, vio nacer a Charles John Huffam Dickens, el 7 de febrero de 1812, en el modesto hogar de John Dickens y Elizabeth Barrow. Su padre se desempeñaba como oficinista del departamento de Pagaduría de la Marina y era un derrochador en exceso, al punto que fue encarcelado por sus deudas en 1924. Aunque el período en prisión no fue largo y, como era permitido en esa época, la mayor parte de familia pudo convivir con el detenido en la cárcel; Charles, el segundo de ocho hijos, que apenas tenía 12 años, fue acogido en una pensión y visitaba a su familia los domingos. A esa edad, el futuro escritor inició su vida laboral en una fábrica de betún para calzado, donde trabajaba 10 horas diarias, por apenas seis chelines semanales que le servían para pagar su hospedaje y ayudar a los suyos. La limitación económica no mejoró hasta que la herencia de la abuela paterna alivió la precaria situación familiar. Sin embargo, su madre lo forzó a continuar trabajando; hecho que Charles jamás le perdonaría.
Estas duras experiencias se verían retratadas en algunas de sus obras. En ‘La pequeña Dorrit', por ejemplo, se refleja la prisión de Marshalsea y el tema del encarcelamiento físico y psicológico. En ‘Oliver Twist' se denuncia la miseria, la perversión que puede traer el dinero y la explotación infantil, que a inicios de la época victoriana era permitida. Los ecos de su infancia también pueden leerse en ‘Grandes Esperanzas' y en ‘David Copperfield', la novela con mayores referencias autobiográficas.
Dickens fue autodidacta en esencia. Recibió instrucción formal tan solo por pocos años. Pero fue un lector voraz. Leía tanto a sus contemporáneos como a la tradición literaria inglesa y era aficionado especialmente a las novelas picarescas de Tobías Smollett, y de Henry Fielding, su escritor favorito y autor de Tom Jones. También prestó especial atención a ‘Robinson Crusoe' y ‘Don Quijote de la Mancha'.
De su pluma llegó la fortuna Londres fue el escenario de su aprendizaje y su escritura. Comenzó su carrera en un bufete de abogados, a los 15 años, como taquígrafo judicial, para después dedicarse al periodismo. Desde 1833 empezó a publicar bocetos y retratos costumbristas de la gran ciudad, que más tarde se reunirían en su primer libro: ‘Bocetos de Boz'. Su situación económica ascendió con velocidad. En seguida, se adecuó con ingenio a las exigencias editoriales de la época, acogiéndose a la publicación por entregas mensuales en revistas. Para lograrlo, manejó con maestría la técnica narrativa, el suspenso y ritmo de la trama. Los lectores se engancharon y sus historias cruzaron el océano hasta llegar a Nueva York, donde los aficionados esperaban noticias de sus personajes favoritos con la llegada de cada barco. La fama le vino rápido. A los 26 años, y después de haber publicado novelas como ‘Los papeles de Pickwick' y ‘Oliver Twist', era ya uno de los autores ingleses más populares. En los 30 años siguientes produjo numerosas obras, que eran leídas por la alta burguesía y las clases menos favorecidas, entre las que se destacan ‘Nicholas Nickleby', ‘Almacén de antigüedades', ‘Canción de Navidad' y ‘David Copperfield'.
Un matrimonio desdichado El escritor se casó con una tranquila joven escocesa llamada Catherine Thompson, en 1836, y con quien tuvo 10 hijos. El matrimonio se deterioró y finalmente Dickens abandonó a su esposa hacia 1858. Frente al escándalo, Dickens negó los rumores de sus infidelidades e intentó justificarse alegando que su esposa estaba demente. Pero el verdadero motivo era Ellen Ternan, una brillante actriz de 18 años de la que Dickens, que siempre había soñado con ser actor, se había enamorado y con quien pasó parte de sus últimos años. Resulta irónico que aunque en su obra aparezcan a menudo escenificadas la armonía familiar y la calidez del hogar, ni en su infancia ni tampoco en su edad adulta haya logrado vivir ese ideal.
A causa de un derrame cerebral, Charles Dickens murió el 9 de junio de 1870, en Gad's Hill Place, una impresionante mansión a las afueras de Rochester, que de niño solía admirar junto a su padre, soñando en habitarla algún día y que el escritor pudo comprar a los 44 años. Aunque había pedido un sepelio modesto, fue enterrado en la Abadía de Westminster.
TeNGA EN CUeNTA
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TRES OBRAS PARADIGMÁTICAS Canción de Navidad Publicada por primera vez en la Navidad de 1843, con las ilustraciones de John Leech, tiene como protagonista al avaro Ebenezer Scrooge. Robert Zemeckis adaptó la obra a la animación en 3D, en el 2009. ‘Oliver Twist' es su segunda obra y narra la historia de un huérfano que se ve enfrentado al sórdido mundo del hampa de Londres. Fue publicada en entregas mensuales, entre febrero de 1837 y abril de 1839. David Copperfield Publicada en entregas mensuales, entre 1849 y 1850, es una novela con ecos autobiográficos, que fue un inmediato éxito de ventas. G.K. Chesterton la calificó como la mejor novela de Dickens.
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