By A Web Design
|
|
| Lunes, 16 de Julio de 2012 00:00 | ||
COTORREANDO
Me equivoqué contigo... Errar es humano y a diario cumplimos con este ‘cometido', si así se pudiera calificar a esos traspiés que todos damos en todos los campos de la vida, en toda edad, situación y lugar y, por supuesto, muy a menudo. No solo sucede al escoger pareja, también metemos la pata al escoger a los amigos, al decidir por un oficio o profesión, al aceptar una chamba o al confiar en un candidato a lo que fuese: desde administrador del condominio hasta primer magistrado. Y claro, una vez que nos damos cuenta de que hemos metido la pata, ¡cómo nos duele! Y entonces los remordimientos nos atormentan : ¿y si le hubiera hecho caso a mi papá (mamá, pareja, profe, amigo, jefe...)? Pero la verdad es que el agua derramada así se queda y, a pesar de que a diario y como humanos que somos tropezamos con la misma piedra, no logramos aprender de los errores y volvemos a confiar en quien no debemos, a entusiasmarnos con un buen discurso, una figura carismática, un hábil malabarista, un mago que nos convence con sus trucos, un conquistador que nos enseña un espejito o simplemente invade nuestra vida privada con cuñas publicitarias de ritmo contagioso que las recordamos y cantamos con inmenso placer sin poner atención al mensaje que emiten. Y luego, cuando ya no hay remedio, el llanto y el crujir de dientes nos lleva a cantar "me equivoqué contigo...". ( 3 Votos ) |





